Además, ha sido la primera vez que un club como el FC Cartagena confía en Brickonic. Y más allá de lo simbólico, eso nos da algo muy valioso: contexto real, aprendizaje aplicado y la certeza de que podemos afrontar este tipo de proyectos.
A partir de aquí, se abre una puerta interesante. La posibilidad de trabajar con otras identidades deportivas, explorar nuevos formatos y desarrollar una línea de producto con mucho más recorrido.
Pero, sobre todo, nos quedamos con lo importante: cada proyecto no es solo lo que entregas, sino lo que te llevas. Y este, sin duda, nos ha hecho crecer.